El Ministerio de Trabajo presentó ayer a la patronal y los sindicatos el borrador del texto con el que quiere transponer una parte de la directiva de transparencia salarial, que España tenía que haber llevado a la normativa nacional el mes pasado. El proyecto de Real Decreto, al que ha tenido acceso elEconomista.es, fija un plazo de dos meses para que las empresas respondan a las solicitudes de sus empleados y comuniquen por escrito cuál es el salario medio que perciben las personas que realizan un trabajo similar o de igual valor a los suyos.
El texto preparado por la cartera de Yolanda Díaz y entregado a los negociadores sociales en la reunión convocada ayer para abordar esta materia, reconoce el derecho de todos los trabajadores a reclamar y recibir esta información, en formato escrito y desglosada por sexos. En paralelo, establece que la empresa «deberá facilitar la información solicitada (…) dentro de un plazo razonable» o en un máximo de dos meses tras recibir la petición.
El objetivo es que estos datos reflejen si existe alguna brecha entre la retribución de hombres y mujeres que no pueda ser explicada de acuerdo a parámetros objetivos, no conocer el salario que perciben el resto de compañeros, por ello solo se informará de la media individual respecto a estos grupos. Con todo, si el trabajador cree que la información recibida es inexacta o que esta está incompleta, podrán demandar aclaraciones o detalles adicionales, a lo que la empresa también tendrá que responder con argumentos.
En el caso de que la compañía sea muy reducida o que haya pocos trabajadores en una categoría y el hecho de aportar esta información desvele el salario concreto de un trabajador, solo se comunicarán estos datos a los representantes de los trabajadores. Además, las empresas podrán demandar que estos datos no sean utilizados para cuestiones diferentes al análisis de la brecha retributiva, no obstante, contarán con este historial a la hora de negociar mejoras salariales.
Si bien, en el borrador enviado, Trabajo deposita en la empresa la responsabilidad de que sus trabajadores tengan constancia de este nuevo derecho. El texto las obliga a informar «al menos una vez al año» a todo su personal de esta posibilidad y de cuál es el procedimiento a seguir para conseguir los datos. Asimismo, el departamento de Díaz fija que las empresas tendrán que trasladar los criterios que usan para establecer los diferentes niveles salariales y en el caso de las compañías que tengan plantillas de más de 50 trabajadores, también tendrán que trasladar cómo deciden los incrementos salariales una vez ya se han incorporado a ella.
Con este primer texto, el Gobierno busca cambiar la normativa de 2020 referente a la igualdad retributiva sin necesidad de pasar por el Congreso de los Diputados, donde ahora no tiene mayoría. Es por ello que esboza este Real Decreto, que solo necesita el aval del Consejo de Ministros y que no puede introducir las sanciones que incorpora la directiva para los casos en los que exista una brecha retributiva no justificada que supere el 5%.
Los sindicatos la vinculan al registro horario
Los sindicatos CCOO y UGT, a falta de evaluar el texto facilitado por Trabajo en profundidad, destacan la necesidad de que se apruebe la reforma del registro del tiempo de trabajo para asegurar que no existen brechas de género en la remuneración por hora. «Para la UGT es imprescindible que el registro horario que actualmente no está funcionando se convierta en una norma en la que los datos sean fiables. Para hacer un diagnóstico real, necesitamos saber cuántas horas trabajan las mujeres en este país y cómo se retribuye el trabajo hora, esto es imposible si el registro no es digital» señaló la secretaria de Salud Laboral del sindicato, Patricia Ruiz, tras el encuentro en el Ministerio de Trabajo.
Ambas organizaciones sindicales lanzaron este martes un ultimátum al Gobierno en el que instaban a que aprobase el cambio, que formaba parte del proyecto para reducir la jornada laboral y que fue tumbado por el Congreso de los Diputados, antes de que terminase julio o de lo contrario, se negarían a firmar ningún otro acuerdo con el Gobierno, puesto que no tienen la garantía de que vaya a ser aprobado en un plazo razonable.
Es por ello que el secretario de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco, insistía en el mismo sentido. «Hemos dejado de manifiesto la importancia que tiene para garantizar la transparencia retributiva el registro horario para que el valor hora sea fundamental en la brecha de género y para ello, volvemos a exigir que el acuerdo alcanzado en la mesa de diálogo social sobre el registro horario pueda ver la luz antes de que finalice el mes de julio, como una condición sine qua non para poder garantizar la transposición efectiva de todas las normas que vienen promovidas por el marco de la Unión Europea» expresó tras la mesa de negociación.
