- Rechaza la propuesta de Economía de ampliar a un año el plazo para que las empresas se adapten
- Afirma que la regulación de 2019 no funciona y la jornada laboral no se cumple
- Deja abierta la entrada en vigor del nuevo registro de jornada en las empresas
El Ministerio de Trabajo prevé aprobar en las próximas semanas el nuevo sistema de registro de jornada, reafirmando su intención de mantener intacto el núcleo de la norma pese a las observaciones recibidas.
El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, ha señalado que las aportaciones del Consejo de Estado serán analizadas, pero no supondrán una modificación sustancial del texto. En esta línea, también se ha descartado ampliar a un año el plazo de adaptación para las empresas, como proponía el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Desde el departamento que dirige Yolanda Díaz se defiende la necesidad de esta reforma al considerar que la regulación vigente desde 2019 no está cumpliendo su objetivo. Según el Ejecutivo, el actual sistema no garantiza adecuadamente el control de la jornada laboral y resulta obsoleto en un entorno cada vez más digitalizado.
El borrador contempla que la norma entre en vigor a los veinte días de su publicación en el BOE. No obstante, su aplicación efectiva —especialmente en lo relativo a la digitalización del registro— dependerá del desarrollo posterior mediante órdenes ministeriales. A partir de ese momento, las empresas dispondrán de un plazo de seis meses para adaptarse.
Desde AELMA subrayamos la importancia de que cualquier modificación normativa en materia laboral se implemente con criterios de seguridad jurídica, claridad operativa y plazos adecuados, garantizando una transición ordenada para las empresas y una correcta aplicación en la práctica.

