Estimados empresarios y amigos,
Quiero que mis primeras palabras sean para expresar mis más sinceras condolencias, en mi nombre y en el de toda la familia que componemos AELMA, a las familias de las víctimas que ha causado la DANA a su paso por Valencia y que ha afectado también a otras provincias españolas. La devastación que hemos visto estos días por televisión es de tal magnitud que no alcanzo ni siquiera a imaginar la desolación y la impotencia que se debe estar viviendo sobre el terreno.
Desde AELMA, compartimos el dolor y la desesperación de las familias que han perdido a sus seres queridos y de todos aquellos que han sufrido pérdidas materiales en sus domicilios o trabajos. Catástrofes como estas nos enseñan la fragilidad de la condición humana y nos impulsan a unirnos en la solidaridad, apoyándonos mutuamente en tiempos de dolor y tragedia.
No puedo dejar de agradecer la labor de los equipos de emergencia desplazados a todas las áreas afectadas, al personal sanitario, fuerzas de seguridad del Estado y voluntarios que, de una forma u otra, están brindando ayuda y apoyo a las comunidades asoladas en estos duros momentos.
El sector de la limpieza ya demostró su carácter esencial durante la pandemia y vuelve a erigirse en fundamental para paliar esta tragedia y restaurar la normalidad en los municipios afectados. De hecho, el Gobierno valenciano ha hecho un llamamiento a la sociedad, en general, y al sector de la limpieza profesional en particular, para que contribuyamos con materiales y recursos que ayuden en las labores de limpieza y desescombro.
Aunque sé que sois muchas las empresas y empresarios que a modo personal o profesional estáis colaborando para paliar los daños de esta catástrofe, desde AELMA y AFELIN nos ponemos a disposición de la Generalidad Valenciana y de las instituciones que lo requieran, para coordinar la entrega de los recursos que sean necesarios para restituir la normalidad en las calles.
Las empresas que quieran colaborar en las labores de limpieza pueden hacerlo cediendo recursos humanos, económicos o materiales, tales como guantes desechables, protectores oculares, mascarillas, escobas, recogedores, fregonas, cubos, detergentes y desinfectantes, paños, esponjas, bolsas de basura resistentes, así como furgonetas y maquinaria indicada para realizar una limpieza más profunda.
Sé de la solidaridad de nuestro sector y de la capacidad humana de nuestros trabajadores, por lo que os animo una vez más a demostrarlo y a arrimar el hombro en la que ya es el mayor desastre natural del último siglo en Europa.
Un afectuoso saludo.
