Gema Fernández es cofundadora de Arpa Limpiezas Servicios Generales, una empresa que inició en 2002 junto a su tía, Amalia Rodríguez, y que ha logrado consolidarse en el sector de la limpieza profesional. Su historia personal está marcada por la responsabilidad asumida desde una edad temprana, lo que la llevó a desarrollar una visión empresarial enfocada en la calidad, la ilusión y la superación constante.
Desde muy joven, Gema Álvarez entendió el valor del esfuerzo y la responsabilidad. A los 11 años ya ayudaba a su tía en su centro de trabajo y se encargaba de la limpieza de su propia casa y la de su abuela. Lo que comenzó como una obligación terminó convirtiéndose en una pasión que marcaría su vida. En 2002, junto a su tía, fundó Arpa Limpiezas, una empresa que en la actualidad emplea a una veintena de trabajadores y que ofrece servicios de limpieza para diferente tipo de instalaciones, desde naves industriales a garajes y comunidades de vecinos, pasando por locales comerciales, oficinas y viviendas particulares.
Arpa Limpiezas se distingue por su compromiso con la calidad y el trato personalizado. La filosofía de la empresa se centra en ofrecer servicios que no solo cumplan con los estándares del cliente, sino que también generen confianza y fidelidad, lo que ha sido clave para el crecimiento sostenido de la empresa.
En AELMA hemos charlado con su gerente Gema Fernández para conocer de cerca a esta empresa y conocer las claves que le han permitido fidelizar a su equipo y a sus clientes.
¿Cuántos empleados tiene?
Actualmente témenos 19 trabajadores, que son una joya todos y cada uno, tanto como persona como activos eficientes.
¿Qué servicios ofrecéis?
Ofrecemos limpieza de interior de diferentes tipos de instalaciones, desde naves industriales a garajes y comunidades de vecinos, pasando por locales comerciales, oficinas y viviendas particulares. La empresa dispone de capacidad para operar en toda la Comunidad de Madrid y las provincias de Toledo y Guadalajara. Trabajamos para comunidades de vecinos, edificios de oficinas, comercios y para clientes particulares.
¿Por qué decidiste dedicarte a esta actividad?
Porque era una actividad que mi socia conocía muy bien, y yo podía llevar la contabilidad y la dirección, por lo que vi un riesgo menor emprender en este sector que en otro completamente desconocido para ambas. Además, la actividad en esta empresa me permitía poder conciliar y tener flexibilidad horaria para cuidar de mi hijo, que por aquella época era un bebé.
¿Qué es lo más difícil de gestionar en una empresa de limpieza y por qué?
Los trabajadores que, aunque son joyas, necesitan su atención personalizada y conjugar las necesidades de cada uno para que estén felices trabajando, aunque no siempre es posible, y eso me genera tensiones.
También, atender a los clientes y hacerles ver que la limpieza es un servicio que aporta valor a sus negocios y que la profesionalidad, la seguridad y la calidad de la atención hay que pagarla a un precio justo.
¿Cuál es, a tu juicio, la mayor problemática del sector y cómo podría solucionarse?
El absentismo laboral y las bajas de largos periodos. Para las empresas pequeñas, contar con varios trabajadores de baja conlleva directamente que no podamos prestar el servicio porque no tenemos capacidad de maniobra para cambiar turnos y eso es algo que nos hace polvo.
La solución … que las empresas fuéramos tomadas en cuenta. Muchas veces sabemos que un trabajador está de baja y es “cuento”.
¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan las empresas de limpieza?
Pues aparte de reducir el absentismo laboral que, es lo más sangrante y lo que más daño nos está haciendo, también es necesario valorizar más nuestra actividad para que el precio de nuestros servicios no se vea cuestionado y se perciba como una inversión y no como un gasto.
A ello contribuye la mala praxis de otras empresas que no vienen sino a echar más leña al fuego.
¿Desde cuándo Arpa es socia de AELMA y cuáles son los servicios que más valoras de la asociación?
Creo recordar que casi desde el principio, pero con tantas crisis y tantas malas rachas ha habido algún año que tuvimos que darnos de baja. Hace justo un año conseguimos equilibrarnos de nuevo y volvimos a solicitar nuestro ingreso en la asociación.
Lo que más valoro es la toda la información útil que nos envían y el asesoramiento en materia jurídica que recibimos puntualmente.
¿En qué aspectos debería mejorar AELMA para prestar un mejor servicio al asociado?
Estoy muy contenta con el servicio que nos ofrecen, la atención que nos brindan y el trato que nos dispensan.
¿Qué aporta el asociacionismo al sector?
Te sientes más respaldado y ves que, aunque nuestra empresa sea pequeña, tenemos los mismos problemas que empresas grandes.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir a quienes no conocen la importancia de este sector?
La limpieza es un factor importantísimo en la vida de todo ser humano. Se demostró claramente durante la pandemia y el problema es que aún hay muchos clientes que no se dan cuenta de que el gasto en limpieza es un gasto asumible y necesario, porque un lugar limpio atrae clientes, elimina enfermedades y genera un entorno atractivo.
¿Qué frase o lema guía tu vida personal y profesional?
Mi libertad acaba cuando empieza la de prójimo.
