- Las ausencias en el trabajo crecen un 38% respecto a 2024, cuando un 50% de pequeñas y medianas empresas señalaban esta problemática
- Solo un 9% de las compañías que sufren este desafío ha implementado medidas para combatirlo
Las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan una situación económica marcada por la incertidumbre política e internacional e incrementos de los costes laborales, tienen que contar con un fenómeno que cada vez es más común: la ausencia de los empleados a su puesto de trabajo. Y es que, el II Informe de Pymes y Autónomos de España que elabora Hiscox, señala que el número de trabajadores que falta diariamente a su puesto de trabajo sigue en aumento. En concreto, el 86% de las pymes afirma sufrir absentismo laboral, frente al 50% registrado en 2024.
En este sentido, el impacto del absentismo varía según el tamaño y sector de actividad. Así cabe destacar que el 35% de las pymes afirma que el absentismo ha aumentado en el último año, mientras que en el caso de las micropymes (menos de 10 empleados), este porcentaje desciende al 21%.
Por sectores, la industria es el más afectado, con un 39% de las empresas que declaran haber percibido un repunte en las ausencias laborales; seguido del comercio con un 25%.
En contraposición, cabe también destacar que más de la mitad de las pymes (53%) indica que el nivel de absentismo se ha mantenido estable en el último año y apenas un 7% asegura que ha disminuido.
El absentismo se presenta como un problema estructural por su efecto directo en la competitividad empresarial. Y es que, son un tercio de las pequeñas y medianas empresas las que consideran que esta problemática ha perjudicado su rendimiento y resultados en mayor o menor medida. No obstante, pese a la magnitud y consecuencias de las ausencias en el trabajo, la respuesta por parte de las empresas todavía es limitada: solo un 9% de las pymes que sufren esta problemática ha implementado medidas para combatirlo, mientras que un 91% no ha adoptado ninguna acción. De hecho, entre las pocas iniciativas que se han puesto en marcha, destacan los despidos, la implantación de sistemas de control horario y las medidas disciplinarias.
