Skip to Content
Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3

EDITORIAL NEWSLETTER ENERO 2021

 

Estimados empresarios y amigos,

Si abandonábamos el año con tremenda incertidumbre, lo comenzamos con tremendo desconcierto. Los acontecimientos de los últimos días, derivados del temporal de nieve y frío que ha asolado la Comunidad de Madrid y gran parte de España, han propiciado una mayor dificultad a nuestra labor empresarial, ya convertida en una carrera de obstáculos con toda suerte de infortunios e imprevistos.

Una vez más las previsiones se quedaron cortas y, aunque los meteorólogos nos advirtieron de una gran nevada, ninguna ciudad española, y menos la capital, está preparada para soportar hasta medio metro de nieve, como se ha visto en algunas calles que han quedado intransitables. Ante una situación de tamaña gravedad, el Ayuntamiento de Madrid ha actuado con la máxima diligencia para despejar las vías públicas y permitir que muchas personas cuya actividad no puede realizarse mediante el teletrabajo, estén acudiendo a sus puestos de trabajo. No es el caso de otros municipios madrileños, cuyas labores de limpieza avanzan lentamente.

 

El temporal está dejando cuantiosas pérdidas económicas en muchos negocios y empresas de la región, por eso, nos sumamos al propósito de CEIM de solicitar que algunas áreas de la Comunidad sean declaradas zonas catastróficas, lo que permitirá salvar de la ruina a empresas y autónomos.

Como en todas las catástrofes, en ésta también ha salido lo mejor y lo peor de las personas y la iniciativa privada ha resuelto muchos problemas donde no ha llegado la administración pública. La solidaridad de muchos colectivos ha posibilitado el desplazamiento del personal sanitario hasta los hospitales, el traslado de personas que precisaban asistencia médica urgente, la limpieza viaria impulsada por ciudadanos anónimos y otros tantos gestos que demuestran una gran humanidad y empatía en los momentos en los que más se necesita. Al igual que muchas empresas que el viernes cerraron anticipadamente sus oficinas para que los trabajadores pudieran volver apresuradamente a casa y no se vieran atrapados en medio del temporal.

 Mi agradecimiento a todas esas personas generosas de corazón y a todos nuestros empleados que, en su gran mayoría, están sorteando los contratiempos para acceder a sus puestos de trabajo. A todos ellos les pido mucha prudencia para evitar caídas y traumatismos.

 Este acontecimiento ha dejado la pandemia en un segundo plano, pero el problema sigue estando ahí. Si cerrábamos el año con un cierto optimismo por la llegada de las vacunas, el lento ritmo de vacunación hace presagiar que, de no acelerarse, tardaremos aún muchos meses en retomar una cierta normalidad. Y para recuperar la actividad económica necesitamos recuperar la salud, así que, en tanto en cuanto, el ritmo de vacunación no se agilice, me temo que seguiremos sufriendo los estragos de una pandemia que nos afecta en todos los ámbitos (sanitario, económico y social).

 Nuestro sector, que ha estado en primera línea de batalla contra el coronavirus, paradójicamente ha sido muy castigado y el exceso de trabajo no ha conseguido compensar la caída de la actividad. La mayor parte de nuestros clientes se han visto muy afectados por la pandemia y eso ha producido un daño colateral en nuestro sector, que se ha visto gravemente resentido. Y hasta que la actividad económica no vuelva a recuperarse, el sector servicios tampoco lo hará. Así que nos toca resistir y seguir  trabajando de forma tan profesional como lo hemos venido haciendo hasta ahora.

 Pero para sobrevivir necesitamos ayudas económicas que nos ayuden a modernizarnos y ser competitivos para seguir resistiendo hasta que llegue la recuperación. Para ello, desde la asociación estamos tratando de dirigir todos nuestros esfuerzos para que las ayudas de la Unión Europea para la reactivación económica lleguen también a nuestro sector. Si durante el estado de alarma nuestro sector fue declarado esencial, ahora también es necesario que el Gobierno esté a la altura de las circunstancias y tenga en cuenta a quienes se jugaron el tipo por proteger a los demás. Es por ello que estoy manteniendo reuniones con diferentes estamentos para canalizar nuestras inquietudes y tratar de que nuestro sector resulte beneficiario de lo que, objetivamente, creo que es algo legítimo. 

 Aprovecho mis últimas líneas para trasmitiros mis mejores deseos en este año que empieza. Si algo hemos valorado por encima de todo es la salud, así que os deseo mucha salud para seguir encajando el futuro y los vaivenes de la vida.

 

 Un abrazo,